martes, 25 de agosto de 2026

Reseña: El chico nuevo





Titulo: El chico nuevo 


Autora: Sarina Bowen 


Editorial: Titania 


Trilogía / Saga: Serie Hockey Guy 


Nº de páginas: 384


Me llamo Hudson Newgate, pero mis compañeros me llaman el chico nuevo.


Ese también era mi apodo en Chicago. Y en Vancouver. Eso pasa cuando te siguen traspasando. Brooklyn es mi última oportunidad, sobre todo después de mi pobre desempeño la temporada pasada.


Pero puedo hacerlo funcionar. El chico nuevo sabe mantener la cabeza baja y disparar el puck. Para el chico nuevo el hockey es lo primero.


Lo que no hace es enrollarse con el otro nuevo, un atractivo entrenador físico que vive en mi edificio. Gavin necesita este trabajo en mi equipo. Es un padre soltero con responsabilidades.


No podemos ser pareja. Mi arrogante agente —que también es mi padre— perderá la cabeza si salgo con un chico. Y mi equipo necesita que meta goles, no que monte un circo mediático.


Lástima que Gavin y yo somos terribles resistiéndonos el uno al otro…




Muchas gracias a la editorial Titania por el ejemplar. 







Sé que hace meses que no publico nada, pero la verdad es que no he estado leyendo mucho que digamos y, precisamente por eso, he estado tan ausente por aquí. Estas últimas semanas me he puesto las pilas y, aprovechando las vacaciones, he podido disfrutar todavía más de la lectura. Así que hoy os traigo la reseña de «El chico nuevo», un sport romance que ha sido una de mis lecturas más recientes.


En esta ocasión conoceremos a Hudson, más conocido como «el chico nuevo». Como jugador profesional de hockey, siente que su carrera está completamente estancada, pasando continuamente de un equipo a otro. Por eso mismo, ha puesto todas sus esperanzas en el equipo de Brooklyn, esperando encontrar allí su lugar y dejar de ser, de una vez por todas, «el chico nuevo».

Hudson sabe que esta vez puede conseguir que todo funcione y encontrar finalmente esa estabilidad que tanto busca. Para ello, solo tiene que mantener la cabeza baja y centrarse en jugar. Lo que no esperaba era la aparición de Gavin, el nuevo preparador físico del equipo: un padre soltero de lo más atractivo que, para complicarlo todo todavía más, vive en su mismo edificio.

Gavin es una distracción con la que Hudson no contaba, como tampoco contaba con la increíble química que existe entre ambos. Por eso hará todo lo posible por mantenerse alejado, pues no puede permitirse un nuevo intercambio de equipo. Pero cuando la tentación es tan grande, resulta inevitable terminar cayendo en ella, y más cuando la tienes tan cerca.


Sinceramente, me ha encantado encontrarme con un libro que no se centra únicamente en el romance, sino que también aborda temas más maduros como la paternidad y las dificultades de ser padre soltero, la homofobia, el miedo a mostrarse abiertamente tal y como eres y las consecuencias que eso puede tener tanto a nivel personal como profesional, el duelo y las relaciones familiares tóxicas.

Sin duda, me encantó el enfoque que le da la autora a la historia, porque hace que todo se sienta mucho más real y que puedas conectar rápidamente con los protagonistas.

Además, otra de las cosas que más me gustaron fue la manera en la que nos introduce en el mundo del hockey. Nos muestra tanto las ventajas de esta profesión como sus desventajas, enseñándonos la realidad que se esconde entre bastidores y la presión a la que están sometidos sus jugadores. Pero, sobre todo, nos muestra las numerosas lesiones que pueden producirse en este deporte y las consecuencias que pueden tener para quienes lo practican.


En cuanto al romance, tengo que decir que es uno de los más bonitos que he leído. Y sí, puede que al principio tengamos la sensación de estar ante un insta love, pero nada más lejos de la realidad. La atracción física surge prácticamente desde el primer momento, siendo de lo más arrolladora y candente, pero los sentimientos van apareciendo poco a poco, dando lugar a un romance tierno, bonito y, al mismo tiempo, muy, pero que muy apasionado. Además, cuenta con escenas bastante picantes y explícitas que hacen que la tensión entre ambos sea todavía más palpable.


En conclusión, si os gustan los romances sobre hielo y disfrutáis de un buen sport romance, os animo muchísimo a leer «El chico nuevo». Os encontraréis con una lectura súper adictiva y ligera, con un ritmo ágil, la dosis justa de drama y unos protagonistas muy bien construidos que, sin duda, os robarán el corazón y harán que os encariñéis con ellos casi desde el primer momento.

Una historia sobre segundas oportunidades, sobre aprender a quererse a uno mismo, a soltar aquello que te frena y, sobre todo, a perder el miedo a mostrarte tal y como eres.

Y todo ello acompañado de uno de los romances más bonitos y tiernos que he leído, con una química increíble y una tensión sexual capaz de hacer saltar chispas con una sola mirada.






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